Por: Marcelo Rey
Cuando creíamos conocer todo sobre la libertina de Nelva Ismarays Ortega Tamayo, esposa del toro cebú José Daniel Ferrer García, nuevamente nos sorprenden hechos de su pasado que revelan su verdadera naturaleza infiel, la cual inició con un marcado interés en sostener relaciones amorosas con estudiantes extranjeros durante su época como estudiante de medicina, en la cual su víctima más notoria fue el ecuatoriano Cesar Cun, quien luego de varios meses de engaño, la sorprendió infraganti con el haitiano Jean Pierre, lo que provocó la ruptura de esta relación. Estos personajes integran una escandalosa lista de los amoríos de Ismarays Ortega en cada una de las rotaciones de su carrera.
Según cuentan sus propios compañeros, ellos le tenían lástima, pues parecía que todo aquello lo hacía para llamar la atención, puesto que en su grupo era solo una extraña, insignificante e insegura muchacha con desmedida necesidad de reconocimiento, -que no sabía dónde poner el huevo- afirman, lo que le propició la fama de promiscua, fácil e interesada, con el sobrenombre de “Nelvita la chupadora”. Gracias a estos testimonios, hemos podido descubrir de dónde proviene ese cariño infinito que le profesa a Ferrer, mejor dicho, al dinero que Ferrer se ha robado en los años que lleva dirigiendo esa desorganización llamada UNPACU, pero bueno…ladrón que le roba a ladrón… del cielo le caen los tarros.